23 sep, 2017
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La Lucha Saharaui

Los campamentos de refugiados en Tinduf

El Polisario se ha beneficiado del fuerte apoyo del gobierno argelino desde su creación hace décadas, más importante a través de la bienvenida de los saharauis como refugiados y la prestación de un refugio seguro para los dirigentes del Polisario. Los campamentos saharauis en las afueras de Tinduf, Argelia, desafian la visión occidental de los campos de refugiados. En lugar de las filas desorganizadas de tiendas de campaña y largas colas para la alimentación y tratamiento médico, Tinduf se cuenta con seis campamentos bien organizados – Ausserd, Dajla, 27 de Febrero, El Aaiún, Rabuni, y Smara – habitados por gente bien organizada. Los campamentos están dirigidos en su totalidad por el gobierno de la RASD, el Frente Polisario y una serie de organizaciones saharauis de la sociedad civil. El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados [ACNUR] y el Programa Mundial de Alimentos [PMA] ofrecen tiendas de campaña – las cuales la mayoría de los saharauis asientan junto a sus casas más permanentes de ladrillos de arena – y comida, pero tienen poca presencia en los campamentos.

Al llegar a los campamentos, los visitantes extranjeros se sorprenden al encontrar taxis, autobuses, televisión por satélite, reproductores de DVD, peluquerías, tiendas de comestibles, tiendas de electrónica, gasolineras, restaurantes, cibercafés, hospitales, clínicas, escuelas, un baño turco, centros de cuidado de niños , granjas, jardines y canales locales de la radio y la televisión. Algunos sostienen que la vida en los campamentos se está normalizando demasiado – creando así la apariencia de aceptabilidad por el status quo – y que los saharauis están perdiendo poco a poco su identidad única y arriesgan la asimilación con los anfitriones Argelinos.

Refugee Camp


Desde 1975, cuando los primeros refugiados saharauis cruzaron hacia Argelia, el Polisario y la RASD han modernizado y desarrollado los campamentos con dos objetivos en mente. En primer lugar, un grado de habitabilidad es necesario para sostener el movimiento de independencia en las condiciones tan inhóspitas del desierto del Sahara, donde las temperaturas de verano alcanzan los 130° F (54.4° C). En segundo lugar, los Saharauis han desarrollado y administrado los campos hasta el punto de demostrar que están listos para la soberanía – una práctica de gestión para la independencia.

Para fines administrativos, cada campamento [llamado wilaya en Hassaniya] se divide en cinco o seis regiones [o dairas] las cuales entonces son divididas en barrios. Estas divisiones se utilizan para los procesos electorales y de salud, poqrue la alimentación y las vacunas son distribuidas a nivel local por los mismos saharauis. Cada daira tiene por lo menos una escuela primaria. Debido a la primacía otorgada a la educación de los dirigentes del Polisario, incluso antes de que las casas fueran construidas en los campamentos de refugiados los profesores saharauis crearon "aulas" al aire libre para asegurar que los niños estaban bien educados. Hoy en día, la escuela primaria es obligatoria para todos los niños refugiados.

Al igual que en la organización del Frente Polisario, las mujeres desempeñan un papel muy importante en la administración de los campamentos de refugiados. Por necesidad – porque los hombres estaban en combate en el ejército saharaui – las mujeres fueron los primeros directores de los campamentos y mantienen sus posiciones importantes en la actualidad. Los saharauis dicen con orgullo que son un ejemplo en el mundo árabe de una población que realmente promueve la igualdad de la mujer.


Sin embargo, los campamentos sí tienen sus problemas. Mientras que la delincuencia ha estado ausente durante décadas, la continuación de una situación de "ni guerra ni paz" ha incrementado la frustración entre la población de refugiados. Esta frustración, combinada con el flujo de nuevos productos y el nacimiento de una economía independiente en los campos, ha incrementado la actividad ilegal.

Por último, los riesgos de salud creados por las condiciones adversas disminuyen la calidad de vida de los refugiados saharauis en Argelia. Debido la intensa campaña por parte del Ministerio de Salud saharaui para monitorear la salud de los seres humanos y animales en los campamentos, los refugiados han sobrevivido durante 35 años en el exilio sin que se propage una seria pandemia en tan cercana existencia. Sin embargo, la malnutrición, la diarrea y la presión arterial alta son predominates en los campamentos, y las sequías son frecuentes. En el invierno, aisladas tormentas destruyen las casas y amenazan con destruir campamentos enteros. En verano, el calor y el sol son tan intensos que muchos niños se encuentran temporalmente "adoptados" por familias en España y otros países europeos a pasar la temporada en el extranjero. Mientras que los saharauis son un pueblo fuerte, y han demostrado su capacidad para soportar grandes privaciones, el status quo no es sostenible indefinidamente.

La República Árabe Saharaui Democrática

Para demostrar su preparación para la independencia y la soberanía, los saharauis han creado un impresionante gobierno y estado, los cuales operan principalmente en el exilio desde los campamentos de refugiados. La República Árabe Saharaui Democrática (RASD) fue declarada el 27 de Febrero de 1976, cuando España abdicó sus responsabilidades legales y renunció a su control sobre el Sáhara Occidental sin organizar un referéndum. En 1982, la Organización de Unidad Africana (OUA) reconoció a la RASD como miembro, reconociendo su condición de gobierno soberano del Sáhara Occidental. Con los años, más de 80 países han reconocido la soberanía de la RASD – incluyendo México y Sudáfrica – aunque algunos han suspendido su reconocimiento a finales de la decada de 1990 y principios del siglo 21.

Desde la firma del alto al fuego en 1991, el Polisario ha entregado cada vez más la administración de los campamentos de refugiados y el movimiento de independencia a la RASD. En un principio lo hicieron después del despliegue de la MINURSO en el Sáhara Occidental, esperando un referéndum próximo, y reconociendo así la necesidad de tener un gobierno que ya funcione plenamente. Mientras que continúan sus esfuerzos diplomáticos para lograr el apoyo internacional, el Polisario insiste que la existencia de la RASD compruebe la capacidad de los saharauis para el autogobierno.

La RASD – consagrada en la Constitución Saharaui, la cual fue recientemente actualizada en 2007 – se compone de tres poderes de gobierno: un poder ejecutivo con un presidente y 18 ministerios del gobierno, un poder legislativo compuesto por un parlamento de 53 miembros y un poder judicial que  aplica una mezcla de derecho occidental e Islámico. Si bien las elecciones para el Parlamento son universales para Saharauis mayores de 18, el Secretario General del Frente Polisario – en la actualidad Mohamed Abdelaziz – es automáticamente nombrado Presidente de la RASD.

“No estamos simplemente construyendo una democracia; estamos construyendo un estado. Estamos educando a gente que nunca antes habian tenido este tipo de gobierno anteriormente.”
-Malainin Lakhal, Secretario General de la Union de Periodistas y Escritores Saharauis [UPES]

Los Saharauis se enorgullesen con el nivel de democracia en la RASD. Para ellos, el operar bajo una democracia se basa tanto en las raíces históricas de los consejos tribales saharauis que en los intereses estratégicos en la lucha contra la monarquía. Mucho menos numerosos que los Marroquíes, el Frente Polisario reconoce la necesidad de apoyo de todos los saharauis, por lo que alista su involucracion a través de la participación democrática en la RASD. El Parlamento Saharaui es sitio de intensos debates entre los miembros, muchos de los cuales son más jóvenes y nuevos actores políticos.

Los 18 ministerios ejecutivos Saharaui incluyen: Desarrollo Profesional y de Empleo, Desarrollo Económico, Equipo, Comercio, Cooperación, Medio Ambiente, Transporte, la Rehabilitación de las Zonas Liberadas, Interior, Justicia y Asuntos Religiosos, Salud Pública, Cultura, Educación y Enseñanza, Juventud y Deporte , Defensa, Información y Relaciones Exteriores. Tal vez el ministerio de la RASD más importante de hoy es el Ministerio de Información, el cual dirige un canal de televisión y varias estaciones de radio en los campamentos.También mantiene un sitio Web que publica información sobre el conflicto para una comunidad mundial. Por último, maneja un extenso Archivo Nacional en los campamentos, donde los documentos, fotos, grabaciones y videos tomados desde la fundación del Frente Polisario se almacenan y son digitalizados. Los Archivos Nacionales sirven para cimentar la idea de un verdadero estado independiente y para educar a los jóvenes nacidos en los campamentos de refugiados sobre la historia de la lucha de los saharauis para la soberanía y la libertad.

A pesar de los altos niveles de participación y organización de la RASD, se preguntan si el Sáhara Occidental sería un estado viable. Argumentos en contra de la disposición de la RASD incluyen su capacidad no comprobada en la imposición de impuestos y el extenso territorio que tendría que administrar, en relación con una escasa población y recursos limitados. Sin embargo, los Saharauis han demostrado su capacidad para administrar tres ramas del gobierno, un ejército y cinco campamentos de refugiados, y han estado perfeccionando su democracia parlamentaria durante las últimas tres decadas y media. Los saharauis insisten en que si se les da la oportunidad, crearían el primer país totalmente democrático en el Norte de África.

Deserciones del Polisario

Incluso después de 37 años de esfuerzos fallidos para realizar un referéndum sobre la autodeterminación en el Sáhara Occidental, el Frente Polisario sigue siendo la voz unificada del pueblo Saharaui. No obstante, algunos dirigentes de alto nivel han desertado en los últimos años, citando una serie de razones. Más recientemente, Ahmadou Souilem, quien era un asesor personal del Secretario General del Polisario, Mohammed Abdelaziz, dejó los campos de Tinduf en Julio de 2009, citando la desilusión con los dirigentes del Polisario y las condiciones insoportables en los campamentos. La disposición del Polisario a cumplir los términos de la ONU – a pesar de la falta de voluntad de la organización para imponer una solución a Marruecos – han causado que varios antiguos partidarios pierdan la paciencia con el liderazgo del movimiento.

Como admite el propio Marruecos, el Reino ofrece refugio seguro e incentivos – tanto económicos como políticos – para aquellos saharauis que abandonen el Polisario. A los saharauis que apoyan el plan de autonomía de Marruecos se les ofrecen posiciones en organizaciones marroquíes, así como en el Parlamento Marroquí. El Consejo Real Consultivo para Asuntos del Sahara [CORCAS], fue fundado por el Rey Mohamed VI en 2006 para aumentar la influencia real en el Sáhara Occidental. Khalli Hanna Ould Errachid, un saharaui que ayudó a Marruecos en la organización de la Marcha Verde en 1975, fue nombrado presidente, y un número de desertores del Polisario se han convertido en miembros.

A pesar de las defecciones ocasionales del Frente Polisario, cada año decenas de saharauis hacen el viaje desde el Sáhara Occidental ocupado por Marruecos hasta los campamentos de refugiados. Estos movimientos son señales de apoyo al Frente Polisario, ya que muchos viajes se hacen para reunirse con su familia e huir de la opresión de las fuerzas de seguridad marroquíes. Incluso después de tres décadas de fracaso, los saharauis siguen en gran medida unificados trás el Frente Polisario.

Abusos a los Derechos Humanos por parte del Polisario

El Frente Polisario también ha sido acusado de violaciónes de derechos humanos, aunque los últimos supuestos abusos no están tan bien documentados por grupos independientes como los abusos cometidos por los marroquíes. Algunos de los que han hablado son los marroquíes que han sido atacados o detenidos por los partidarios del Polisario, así como desertores del Polisario que han huido de los campamentos de refugiados, temiendo por su seguridad. Estos desertores han alegado que el Frente Polisario reprime la disidencia y ha restringido la libre circulación de personas en los campamentos.

Los dirigentes del Polisario, en una señal de apertura y rendición de cuentas, han tomado la responsabilidad de ciertas violaciónes de derechos humanos que ocurrieron en los campamentos en los años 1980 y 1990, muchos de los cuales estaban dirigidos contra los prisioneros de guerra marroquíes, quienes fueron encarcelados en condiciones difíciles que violaban los Convenios de Ginebra y otras normas internacionales. Los dirigentes también han reconocido los abusos cometidos en contra de algunos saharauis disidentes quienes se oponian al Frente Polisario. Sin embargo, estos abusos quedaron en gran medida en el pasado. Hoy en día los campos de refugiados son el hogar de una sociedad muy abierta, incluyente y tolerante. El Frente Polisario se ha concentrado en mejorar la difícil situación de su pueblo y su imagen internacional, así como sus credenciales democráticas, y ha tomado medidas para garantizar que los derechos humanos en los campamentos estén garantizados. Estas medidas son orientadas hacia la erradicación del racismo, la capacitación en derechos humanos para oficiales militares y de policía y la bienvenida a periodistas y observadores internacionales a los campamentos.

Como se ha señalado por parte de Marruecos, los refugiados Saharauis siguen siendo restringidos en sus movimientos, pero las limitaciones se deben principalmente a factores logísticos y económicos. Fundamentalmente, sin pasaportes reconocidos internacionalmente, es extremadamente difícil que los saharauis viajen a países extranjeros. El muro militar de Marruecos de 1,600 millas (2,414 kilometros) de largo, el cual está rodeado por un campo minado, hace el viajar a las ciudades del Sáhara Occidental casi imposible. Por último, como refugiados, los Saharauis no tienen los recursos financieros para moverse fuera de los campamentos.


Sin embargo, los saharauis se mueven libremente entre los cinco campamentos de refugiados, pasando fácilmente por los controles en cada entrada. Muchos saharauis también viajan la ciudad cercana de Tindouf, pasan semanas visitando a sus familias en Mauritania, viajan a España o Italia para estudiar o pasar los meses de verano agotador en el extranjero y pasan semanas o incluso meses en las tierras de pastoreo fuera de Tinduf para escapar del calor de verano en los campamentos. Los críticos, sin embargo, siguen alegando que los saharauis son mantenidos como prisioneros en los campamentos, prohibda su salida en grandes cantidades tanto por el Frente Polisario y por sus patrocinadores Argelinos. Al examinar estas acusaciones, sin embargo, es importante señalar que Marruecos, a través de la construcción de su muro militar y las minas plantadas por toda la frontera de facto entre el Sáhara Occidental ocupado y aquella controlada por el Polisario, ha levantado el obstáculo más importante a la libre circulación de personas en el área.

Por último, aunque no directamente relacionado con los derechos humanos, junto con las acusaciones de las limitaciones a la libertad de movimiento, el Frente Polisario es acusado de impedir un censo en los campamentos para determinar el número de refugiados que actualmente reside allí. Las estimaciones varian entre 40,000 y más de 200,000, mientras que muchos partidarios del Polisario creen que la población real es probablemente más cercana a 160,000. La prevención de un censo es una decisión estratégica por parte del Polisario, porque el número de votantes y soldados a disposición del movimiento independentista de los saharauis se considera un asunto de seguridad nacional.