25 nov, 2014
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Actores Internacionales

Las Naciones Unidas y la Misión de las Naciones Unidas para un Referéndum en el Sáhara Occidental (MINURSO)

En 1991, un alto al fuego patrocinado por la ONU y la Organización de la Unidad Africana – actualmente la Unión Africana – se firmó, y la Misión de las Naciones Unidas para un Referéndum en el Sáhara Occidental [MINURSO] fue enviado a iniciar los preparativos de un referéndum democrático para la población saharaui. El mandato original de la MINURSO incluía – e incluye – la identificación de los votantes para un referéndum, la organización del dicho referéndum y el mantenimiento del cese del fuego.

Cada año entre 1991 y 1996, la ONU señaló que se proponía celebrar el referéndum para el año siguiente. Sin embargo, debido a los retos de las listas de votantes por ambas partes, el trabajo era terriblemente lento. En 1999 y 2000, la MINURSO, finalmente publicó su lista: 250,000 saharauis fueron identificados, más de 86,000 de los cuales fueron determinados de ser votantes elegibles. Se les permitió a ambas partes a presentar apelaciones – más de 130,000 se presentaron en un mes, causando la MINURSO a abandonar sus preparativos del referéndum. Las cuestiones fundamentales siguen siendo la elegibilidad de los colonos marroquíes en el Sáhara Occidental a participar en el proceso del referéndum y la participación de los distintos miembros de la diáspora saharaui, tanto en los campamentos de refugiados y más allá.

En 1997, la ONU nombró a James Baker III, ex Secretario de Estado de EE.UU., como Enviado Personal del Secretario General, para tratar de romper el estancamiento en el proceso de identificación de votantes. En 2001, Baker presentó su primer Plan de Paz, que habría hecho del Sáhara Occidental una región autónoma de Marruecos. Esta propuesta fue aceptada por Marruecos, pero rechazada por el Frente Polisario.

Baker presentó un plan revisado en 2002, el cual sugerió un gobierno provisional elegido por los electores en la lista de la MINURSO, seguido por un referéndum verdadero de autodeterminación para los saharauis en la lista y todos los residentes que habían vivido en el Sáhara Occidental desde 1999. A la sorpresa general de todos los implicados, el Frente Polisario aceptó el Plan Baker II, pero los marroquíes lo rechazaron, diciendo que negaron a respaldar cualquier plan que permitiria un voto por la independencia completa. Con el fracaso de su segundo plan, Baker renunció su puesto.

El segundo Plan Baker fue lo más cercano que la ONU ha llegado al encuentro de una solución al conflicto. En 2007, la ONU pidió negociaciones directas entre el Polisario y Marruecos. Despues de cinco rondas de negociaciones, ninguna de las partes ha estado dispuesta a ceder en su posición. El nuevo Enviado Personal del Secretario General, Christopher Ross, otro ex diplomático de EE.UU., ha viajado extensamente por la región en un intento de construir el capital político necesario para resolver el conflicto.

Mientras tanto, la MINURSO sigue desplegada en el Sáhara Occidental, cuya sede está en el territorio controlado por Marruecos y protegidos por las fuerzas de seguridad marroquíes. Hoy en día, es la única fuerza del mantenimiento de la paz de la ONU en el mundo que no incluye un componente de vigilancia de derechos humanos en su mandato. Si bien los oponentes sugieren que la fuerza es demasiado pequeña para supervisar los documentados abusos de los derechos humanos por parte de las fuerzas de seguridad marroquíes en el Sáhara Occidental y los supuestos abusos por parte del Polisario en los campamentos de refugiados, los saharauis han abogado firmamente por la inclusión de tal componente. Cada año, el Consejo de Seguridad de la ONU considera la prolongación del mandato de la MINURSO, y durante los últimos años, el debate ha girado en torno a la cuestión de los derechos humanos. Como ha ocurrido en el pasado, Francia – que representa el apoyo más importante de Marruecos en el Consejo de Seguridad – se negó a permitir que cualquier texto relacionado con los derechos humanos fuese incluido, a pesar del fuerte respaldo del Reino Unido. El apoyo político que tiene Marruecos en el Consejo de Seguridad ha obstaculizado el papel de la ONU como fuerza de paz creíble y negociador en el Sáhara Occidental.

Argelia

Aunque Libia fue el primer país en apoyar al Frente Polisario y proveerlos con armas, Argelia pronto se convirtió en el partidario más vocal de los saharauis. Los motivos del interés de Argelia en el conflicto son múltiples. En primer lugar, Marruecos y Argelia están enfrascados en una lucha de poder en el Norte de África, lo cual ha resultado en el cierre de la frontera entre ambos durante casi dos décadas. La incorporación del Sáhara Occidental en Marruecos extenderia el territorio de Marruecos, poniendo asi en peligro la influencia de Argelia, y permitiría a la avanzada fuerza militar de Marruecos concentrarse en otros lugares a lo largo de sus fronteras. En segundo lugar, Argelia teme que si asegura el control sobre el Sáhara Occidental, Marruecos intentaría tomar otros territorios que formaban parte de la histórica Gran Magreb, incluyendo partes de la propia Argelia.

Segun los dirigentes argelinos, sin embargo, ellos apoyan al Frente Polisario – asi como han apoyado la independencia legítima y los movimientos de independencia contra el colonialismo en el resto del mundo – a causa de su propia historia e ideología. Los argelinos llevaron a cabo una guerra anti-colonial particularmente brutal en las decadas de 1950 y 1960, convirtiendose en defensores mundiales de esfuerzos similares. La fuerza militar argelina y los politicos élites sostienen que estas son las únicas razones para su apoyo al Polisario.

Argelia presta asistencia a los saharauis en variadas formas. En primer lugar, la fuerza militar argelina proporcionó entrenamiento y armas al Ejército de Liberación Popular Saharaui [ALPS] durante las decadas de 1970 y 1980, aunque tal ayuda militar ha sido reducida considerablemente desde la firma del alto al fuego. En segundo lugar, el gobierno Argelino a proporcionado y sigue proporcionando – aunque las cifras no son públicas – asistencia financiera a los dirigentes saharauis para manejar los campamentos de refugiados, continuar su campaña de diplomacia activa y manejar el gobierno de la RASD. Más importante aún, el gobierno otorgó considerable independencia al Polisario en los campos de refugiados fuera de Tinduf, lo cual permitió a los combatientes saharauis un refugio seguro para recuperarse, desarrollar estrategias, almacenar municiones y suministros y mantener a los prisioneros de guerra marroquíes. Por supuesto, los campamentos de refugiados de Tinduf también proporcionan un sitio de exilio muy necesario para los saharauis que se han unido al Frente Polisario contra los ocupantes marroquíesl. A cambio de habitar dentro de las fronteras de Argelia, el ejército saharaui ayuda a sus homólogos argelinos a patrullar las enormes fronteras deserticas del país del Norte de África.

Más importante hoy en día, Argelia proporciona apoyo internacional en varios foros. Embajadores en los EE.UU. constantemente abogan por el derecho de los saharauis a la autodeterminación en el Congreso de los EE.UU. y en el Departamento de Estado. Debido a su autoridad en todo el Tercer Mundo, Argelia también ha sido instrumental en el reconocimiento internacional de la RASD. Finalmente, su creciente economía y poder le han otorgado cada vez mayor influencia en las Naciones Unidas y la Unión Africana, a pesar de su pérdida de condición de líder del Movimiento de Países No Alineados durante la Guerra Fría. En estas organizaciones, los representantes de Argelia constantemente alientan a la comunidad internacional a que presione a Marruecos para permitir un referéndum de autodeterminación en el Sáhara Occidental. Debido a su proximidad y el papel influyente en el conflicto, la ONU ha permitido a menudo a Argelia a participar como observador en las negociaciones entre Marruecos y el Frente Polisario, y el Enviado Especial de la ONU Christopher Ross con frecuencia se reúne con los dirigentes argelinos para incluirlos en sus esfuerzos por encontrar una solución duradera al conflicto.

A pesar de su constante apoyo, sin embargo, el entusiasmo de Argelia en la defensa de la causa Saharaui ha disminuido con el paso de los años, sobre todo porque ha tenido que concentrarse internamente en una larga guerra civil en la década de 1990 y en la creciente amenaza de al-Qaeda en el Maghreb Islámica [AQIM ] en la última década. La población argelina ha comenzado a cuestionar la financiación de su gobierno de un movimiento internacional. Por el contrario, los saharauis a veces argumentan que los argelinos pueden y deben hacer más para apoyar su causa. Si bien el Reino de Marruecos y el Frente Polisario son los únicos partidos reconocidos por la ONU en el conflicto, sin el apoyo continuo de Argelia, es casi imposible que el Frente Polisario sería capaz de sostener la campaña por la soberanía y la libertad en su forma actual.

Cuba

Cuba ha sido durante mucho tiempo un partidario de Frente Polisario, que se remonta al papel del primero como patrocinador clave de los movimientos de independencia contra el colonialismo en todo el Tercer Mundo durante la Guerra Fría. Mientras que la nación caribeña ha ofrecido apoyo tanto financiero como armas a los Saharauis, su papel más importante ha sido la educación de la juventud Saharaui. La enseñanza primaria es obligatoria en los campamentos de refugiados en Tinduf, pero existen oportunidades de educación secundaria o avanzada. Por lo tanto, Cuba ha recibido a miles de Saharauis en la isla para la educación continua, a menudo en campos técnicos y médicos. Muchos refugiados Saharauis – a quienes en broma se les refiere como Cubarawis - han pasado hasta 24 años en Cuba, recibiendo títulos en ingeniería, literatura, idiomas, y la medicina a cambio de trabajo manual ligero en la isla. A principios de la década de 2000, tres Saharauis descontentos acusaron al Frente Polisario de robar niños de sus familias y de enviarlos a Cuba para trabajos forzados y para el adoctrinamiento comunista. Los reclamos de estos tres se convirtieron en la base de una campaña active por parte de Marruecos para desacreditar al Frente Polisario. Cientos de Cubarawis en los campamentos de hoy refutan estas alegaciones, insistiendo en que su estancia en Cuba fue un beneficio que recibieron de parte del Polisario y el gobierno Cubano.

España


España técnicamente sigue siendo la potencia administradora del Sáhara Occidental, ya que nunca ha cumplido con las peticiones de la ONU para organizar un referéndum para la autodeterminación de su antigua colonia. El gobierno Español se ha negado a adoptar una postura clara sobre el tema por temor de disgustar a Marruecos, el país más cercano del norte de África a sus fronteras y un actor político dominante en la región. A España le preocupa el tráfico de narcóticos ilegales y de inmigrantes procedentes de Marruecos a través del Estrecho de Gibraltar y hacia las Islas Canarias españolas. Por otra parte, está preocupado de que un cambio en el estatuto del Sáhara Occidental podría estimular aún más la presión Marroquí sobre los enclaves Norteafricanos de España en Ceuta y Melilla – los cuales están ubicados en la costa del norte de África, aunque se les considera parte integral de España. Los partidos de oposición en España rutinariamente retan el manejo del partido mayoritario sobre el caso del Sáhara Occidental, pero ningun partido en el poder ha estado dispuesto a ejercer presión efectiva contra Marruecos.

La sociedad civil Española, sin embargo, apoya activamente al derecho de los saharauis a la autodeterminación. Asociaciones de Amigos del Pueblo Saharaui existen en casi todas las ciudades españolas más importantes, y ellos organizan viajes de solidaridad a los campamentos de refugiados saharauis con frecuencia. Estas asociaciones también organizan viajes para que los niños saharauis de los campamentos pasen los veranos insoportables con familias en toda España. Protestas de apoyo a los saharauis se llevan a cabo en España, pero el gobierno español se ha abstenido de tomar un papel active significante en la búsqueda para la autodeterminación saharaui.

Francia

Francia ha sido el más fuerte aliado internacional de Marruecos con respecto al conflicto del Sáhara Occidental. Esto se debe en parte a las relaciones históricamente tensas entre Francia y Argelia, que se remontan a la sangrienta guerra por la independencia de Argelia en las decadas de 1950 y 1960. Francia ha suministrado a Marruecos con fuerte apoyo militar y diplomático. El ejército marroquí está equipado con aviones y armas franceses. Asimismo, Francia ha apoyado consistentemente a Marruecos en el Consejo de Seguridad de la ONU, incluyendo su rechazo del monitoreo de los derechos humanos en el mandato de la MINURSO.

Estados Unidos


Mientras que los EE.UU. nunca han tomado una posición concreta sobre la cuestión del Sáhara Occidental, en 2007, la Administración de Bush dio su apoyo no oficial al plan de autonomía de Marruecos como la solución más realista en la controversia duradera. El gobierno de EE.UU. y Marruecos son aliados cercanos, como Marruecos fue el primer país en firmar un tratado con los Estados Unidos de América después de su independencia. Del mismo modo, los Estados Unidos desde hace mucho tiempo reconoce los esfuerzos positivos de Marruecos en su intento de encontrar una solución al conflicto Arabe-Israelí y, más recientemente, ha contado con la estrecha colaboración de Marruecos en la Guerra Global contra el Terror, mientras ambas naciones intentan a vencer sobre la amenaza planteada por el extremismo violento Islámico. Marruecos fue nombrado un importante aliado fuera de la OTAN por los EE.UU. en 2004, extendiendo al Reino un aumento en apoyo militar a través de la provisión de fondos, inteligencia y armas. Por lo tanto, la posición de los Estados Unidos puede ser considerada como un apoyo tácito hacia el control de facto de Marruecos sobre el Sáhara Occidental.

“A los Estados Unidos les pedimos algo muy sencillo – que permitan una solucion democrática al conflicto del Sáhara Occidental, sobre la base de grandes principios sobre los cuales ese pais ha sido fundado.”
-Mohammed Abdelaziz, Secretario General del Frente Polisario

A petición del actual Enviado Especial de la ONU para el Sáhara Occidental, Christopher Ross, el Departamento de Estado de EE.UU. ha dejado de hacer declaraciones en apoyo de cualquiera de las partes en el conflicto. El presidente Obama ha ofrecido su apoyo público a la labor de la ONU en la resolución del conflicto y ha alentado a Marruecos y el Polisario a cooperar con la organización internacional. Algunos miembros de la Cámara de Representantes y del Senado de los EE.UU. abogan en nombre de la autodeterminación saharaui, mientras que otros respaldan la postura de Marruecos.